Después de graduarse, Aivazovski viaja a Italia para seguir desarrollando su estilo. Por un tiempo dedicado a la pintura histórica de hechos trascendentes de su época y también del pasado, Aivazovsky finalmente termina deslumbrando a sus pares europeos con sus cuadros de paisajes marinos.
En ellos, las virtudes de Aivazovsky se aprecian en toda su dimensión. Maestro al retratar con gran realismo el movimiento y transparencia de las olas y mágico en la coloración de cielos.
La novena ola 1850

"Noche iluminada por la luna". 1849


Luz de Lluna



Tormenta en el cabo Aya, 1875
Venice at Night